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Erliquiosis en perros: la enfermedad transmitida por garrapatas que debes conocer
La erliquiosis canina es una enfermedad infecciosa causada por bacterias del género Ehrlichia, transmitidas principalmente por la garrapata marrón del perro (Rhipicephalus sanguineus). Es endémica en la cuenca mediterránea y potencialmente grave si no se trata a tiempo.
¿Cómo se transmite?
La garrapata se infecta al picar a un perro con erliquiosis. Cuando esta misma garrapata pica a otro perro sano, le transmite la bacteria. La transmisión no es instantánea: generalmente necesita varias horas pegada al perro.
Fases de la erliquiosis
Fase aguda (2-4 semanas tras la infección)
- Fiebre (39,5-41°C)
- Decaimiento y pérdida de apetito
- Ganglios linfáticos agrandados
- Secreción ocular y nasal
- Petequias (puntitos de sangre en las mucosas)
Fase subclínica (semanas a meses)
El perro puede parecer recuperado pero la bacteria persiste. Las plaquetas y otros parámetros sanguíneos continúan deteriorándose.
Fase crónica (meses-años sin tratamiento)
- Pérdida de peso severa
- Sangrado espontáneo (nasal, gastrointestinal, en ojos)
- Anemia grave
- Disfunción renal y hepática
- Pronóstico muy reservado
Diagnóstico
Análisis de sangre (trombocitopenia, anemia, alteración de globulinas) y tests específicos de anticuerpos o PCR para detección de la bacteria.
Tratamiento
La erliquiosis se trata con antibióticos prescritos por el veterinario durante un período prolongado. Cuanto más precoz sea el diagnóstico, mejor el pronóstico. En fase crónica, el tratamiento es más complejo y la recuperación puede ser parcial.
Prevención: la clave es el control de garrapatas
La única forma de prevenir la erliquiosis es evitar que las garrapatas piquen a tu perro. Usa antiparasitarios externos de eficacia probada durante todo el año (especialmente en zonas mediterráneas). Los antiparasitarios externos en pipeta y los collares antiparasitarios son las herramientas más eficaces.
Conclusión
Si vives en zona mediterránea o tu perro ha tenido garrapatas y desarrolla fiebre y decaimiento, pide un análisis de sangre que incluya recuento de plaquetas. El diagnóstico precoz y el tratamiento correcto son la diferencia entre una recuperación completa y secuelas permanentes.