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Giardia en perros y gatos: síntomas, contagio y cómo eliminarla
La giardiasis es una infección intestinal causada por el protozoo Giardia duodenalis, uno de los parásitos más comunes en perros y gatos. Aunque muchos animales son portadores asintomáticos, puede causar diarrea crónica y malabsorción, especialmente en animales jóvenes o inmunodeprimidos.
¿Cómo se contagia?
La transmisión es fecal-oral: el animal ingiere quistes de giardia presentes en agua o suelo contaminado con heces infectadas. Los quistes son muy resistentes en el ambiente y pueden sobrevivir semanas en agua fría y húmeda.
¿Es contagiosa para personas?
Algunas cepas de giardia son zoonóticas (transmisibles a personas), aunque el riesgo real es bajo. Las medidas higiénicas habituales (lavarse las manos tras el contacto con heces de animales) son suficientes para prevenir el contagio.
Síntomas
- Diarrea crónica o intermitente: heces blandas, amarillentas, con aspecto “graso” o espumoso y olor muy intenso
- Pérdida de peso progresiva a pesar de comer
- Flatulencias
- Náuseas y vómitos ocasionales
- Muchos animales son portadores asintomáticos
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante análisis coprológico. Los test de ELISA de antígenos en heces tienen mayor sensibilidad que el examen directo. A veces se necesitan varias muestras de días diferentes por la excreción intermitente de quistes.
Tratamiento
El veterinario prescribirá el tratamiento antiparasitario específico. El ciclo de tratamiento suele durar varios días y puede requerir repetición. Igualmente importante es la desinfección del entorno: los quistes de giardia son resistentes a la mayoría de desinfectantes comunes pero sensibles al calor y a la lejía diluida.
Durante el tratamiento, el baño frecuente del animal (especialmente la zona perianal) es fundamental para eliminar los quistes del pelo y reducir la reinfección. Los productos de higiene específicos para mascotas ayudan en este proceso.
Prevención
- Evitar que el perro beba de charcos o agua estancada
- Recoger siempre los excrementos
- Lavar los bebederos regularmente
- Desinfectar la zona de descanso con lejía diluida (1:32 en agua)
Conclusión
La giardiasis es tratable pero requiere constancia: tratamiento completo, higiene del entorno y seguimiento veterinario. Si tu perro tiene diarrea crónica con heces de aspecto grasiento, lleva una muestra de heces a la próxima cita veterinaria.